Es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se mejora la estructura, la forma y se aumenta el volumen de las mamas a través de la introducción de un implante de silicona.
Los implantes se colocan normalmente bajo anestesia general; es una cirugía de carácter ambulatorio y puede durar entre una hora y media a dos horas y media.
Existen diferentes formas de introducir el implante dentro de la mama: a través de la areola, la axila, el abdomen o el surco infra mamario. La elección de cada una de estas opciones, depende de las características y deseos de cada paciente, siendo la más frecuente, la introducción del implante a través de la areola.
La posición del implante por delante o por detrás del músculo pectoral mayor es decisión del cirujano y puede variar dependiendo de la forma de las mamas y las necesidades de cada paciente. Como en ambos casos el implante queda debajo de la glándula mamaria y no se rompe la continuidad entre el tejido mamario y el pezón, la lactancia no tendrá inconvenientes.
Algunas situaciones pueden beneficiarse de este procedimiento:
– Asimetría: La diferencia entre el tamaño de las mamas puede disimularse e incluso corregirse. Si la diferencia es muy notoria, aunque la diferencia puede disminuir, se seguirá notando alguna diferencia leve.
– Mamas tubulares (pequeñas y puntudas): La mamoplastia de aumento puede contribuir a mejorar el aspecto de unas mamas de este tipo.
– Mamas levemente caídas: La mamoplastia puede llenar la piel extra, aumentando la piel superior de las mamas haciéndolas lucir jóvenes y atractivos. Si las mamas están muy caídas, será necesario realizar una mastopexia.
– Mamas distantes entre sí: La mamoplastia puede reducir la distancia de las mamas; pero si la distancia es significativa, las mamas permanecerán espaciadas.
– Pezones invertidos: Se puede aprovechar la oportunidad para corregir esta alteración en conjunto con la mamoplastia y otro procedimiento.
– Areolas anchas.
– Pezones grandes: La reducción de pezón puede ser realizado en asociación con la mamoplastia o como un procedimiento aislado.
La caída de los senos se debe a múltiples factores como la pérdida de elasticidad de la piel, la gravedad, el embarazo, la lactancia y la pérdida de peso que afectan la dimensión y la firmeza de estos. La pexia mamaria o mamopexia se realiza para volver a poner en su lugar original los senos caídos.
La Mamopexia es recomendada para mujeres que tienen senos flácidos y caídos pero tienen un buen volumen. Cuando el volumen de los senos es escaso, se puede asociar una pexia con la utilización de prótesis.
La técnica seleccionada para levantar los senos dependerá de las características de las mamas como el tipo de piel, el grado de descenso, el volumen y las cicatrices que la paciente esté dispuesta a aceptar. Existen diferentes técnicas y cada una de ellas propone cicatrices diferentes; entre más piel se deba retirar, la cicatriz puede ser un poco más amplia, por eso es que todas las pacientes no son tratadas mediante la misma técnica.
Uno de los métodos más usados y más efectivos se hace mediante tres incisiones: una alrededor de la areola, otra verticalmente desde el borde inferior de la areola al pliegue por debajo del seno en forma de T invertida y la tercera incisión es horizontal debajo del seno y sigue la curva natural del pliegue. Después de retirar el exceso de piel, el pezón y la areola se reubican en una posición más alta. Se conserva la sensibilidad del pezón en casi todos los casos, existiendo un riesgo en los casos más severos.
El procedimiento puede durar entre 2 y 3 horas. Si la cirugía se acompaña de otro procedimiento el tiempo puede aumentar.
Consiste en la resección de piel y tejido mamario con la finalidad de disminuir su tamaño.
La mamoplastia de reducción también puede corregir la pérdida de firmeza debida a la gravedad, lactancia o envejecimiento mediante el reposicionamiento del tejido mamario.
Generalmente la mamoplastia de reducción se hace mediante tres incisiones: una alrededor de la areola, otra verticalmente desde el borde inferior de la areola al pliegue por debajo del seno en forma de T invertida y la tercera incisión es horizontal debajo del seno y sigue la curva natural del pliegue. Después de retirar el exceso de piel, el pezón y la areola se reubican en una posición más alta. Se conserva la sensibilidad del pezón en la mayoría de los casos, existiendo un riesgo de alteración de la sensibilidad transitorio o permanente en los casos más severos.
De acuerdo a la técnica utilizada y a la complejidad de la mamoplastia de reducción, la cirugía puede tomar desde 2 horas y media hasta 4 horas. Es un procedimiento ambulatorio.
Cada año hay más mujeres en el mundo que se enfrentan al cáncer de mama. Actualmente, muchas mujeres son llevadas a una cirugía que extirpa sólo el tumor y un borde o margen de tejido sano que lo rodea; a este procedimiento se le llama cirugía conservadora de la mama. Pero algunas mujeres no pueden someterse a la cirugía conservadora, o prefieren que se extirpe toda la mama; a este procedimiento le llamamos mastectomía.
Existen diferentes tipos de mastectomías, a veces preservan la piel e incluso el pezón y la areola; en otros casos no. Las mujeres que se someten a una mastectomía pueden optar por una cirugía de reconstrucción para rehacer la forma y la apariencia de las mamas.
La cirugía reconstructiva de la mama hace parte del manejo integral de las pacientes con cáncer y tiene un impacto emocional positivo en la mayoría de las pacientes, mejorando su autoestima y su autopercepción.
La ginecomastia es una condición patológica o fisiológica que se refleja en el volumen excesivo de las mamas en los hombres.
Ginecomastia fisiológica: Se presenta en el hombre usualmente durante la adolescencia temprana, y se manifiesta en la presencia de tejido glandular mamario excesivo e hipersensibilidad. Usualmente este tipo de ginecomastia disminuye o desaparece progresivamente a medida que se supera esta etapa de grandes cambios hormonales.
La ginecomastia fisiológica también puede presentarse en ancianos y adultos donde sucede un agrandamiento mamario, sin una causa detectada.
Ginecomastia patológica: Este tipo de ginecomastia es la que se presenta secundaria a otras enfermedades, consumo de algunos medicamentos o sustancias, o que persiste después de superarse la adolescencia, sin una causa aparente.
Pseudo-ginecomastia: Se diferencia de las anteriores por el aumento de la grasa mamaria sin hipertrofia glandular. Puede estar asociada al sobrepeso.
Los candidatos a una cirugía de ginecomastia deben ser pacientes que han terminado su desarrollo hormonal, sanos y emocionalmente estables.
El procedimiento consiste en extraer grasa del área del tórax mediante liposucción acompañado de la resección de la glándula mamaria a través de una pequeña incisión a través de la areola.
Este procedimiento es ambulatorio. El tipo de anestesia utilizada es la general y su tiempo de duración oscila entre una hora y media y dos horas.